
Tres semanas después de cerrado el Mundial de fútbol Sudáfrica 2010, la FIFA anunció multas para las selecciones de España y Holanda por el violento juego en la final del torneo.
España, campeona mundial al ganar por 1-0, deberá pagar 10.000 francos suizos (aproximadamente la misma cifra en dólares) porque cinco de sus jugadores recibieron tarjetas amarillas.
Los holandeses recibieron ocho tarjetas amrillas y una doble amarilla que determinó la expulsión de John Heitinga, lo que les costó una multa de 15.000 francos suizos.
Según los estatutos de la FIFA los equipos pueden ser sancionados si en un partido se apercibe al menos a cinco jugadores.
La final del 11 de julio en el Soccer City de Johannesburgo fue la de mayor cantidad de amrillas en la historia de los Mundiales, superando las seis repartidas en el 3-2 de Argentina sobre Alemania en México 86.































