
El finlandés Mikko Hirvonen, con Ford Focus, se enfrentará este fin de semana en el rally de Cataluña, a los Citroën C4 que tienen el objetivo de conseguir que termine con menos puntos que el francés Sébastien Loeb, vigente campeón.
La misión de Loeb, invicto en Cataluña desde 2005, es clara: recortar el máximo de puntos posibles al finlandés, ganador de los últimos cuatro rallyes y, si puede, conseguir diez unidades, con la esperanza de que Hirvonen no suba al segundo peldaño del podio.
Si el francés ganara las dos últimas etapas del Mundial (Cataluña y Gran Bretaña), a Hirvonen le bastaría con terminar dos veces segundo para asegurarse el título. Un objetivo fácilmente alcanzable para el finlandés, teniendo en cuenta su progresión en los últimos años.
Por eso el francés contará con la ayuda de español Dani Sordo, al volante de otro C4, que ya quedó tres veces en segundo lugar en el rally catalán (2006, 2007 y 2008).
“Haré todo lo que pueda para estar delante de Mikko Hirvonen, y después ya veremos”, declaró Loeb.
Por su parte, Dani Sordo admitió que “hay un poco más de presión que la normal porque estamos en España. Tengo muchos seguidores y tengo que conducir bien para los espectadores, pero también hay que marcar puntos para el campeonato”.
Citroen podría convertirse este fin de semana en el campeón de constructores, sin tener que esperar al último rally de la temporada en Gales, si consigue dos podios con C4.
El francés Sébastien Ogier y el noruego Petter Solberg también podrían contribuir a poner palos en las ruedas al finlandés.
Ogier ya estuvo en Cataluña cuando, con su pequeño C2 Super 1600, consiguió ser campeón del mundo Junior-WRC. Al principio de esta temporada brilló en Irlanda al volante de un C4, sobre asfalto mojado, que le permitió conseguir su primer podio mundial en Grecia, donde quedó segundo.
“Los pilotos franceses tenemos la reputación de ser especialistas en asfalto, pero ahora mismo me siento mucha más cómodo en tierra”, confesó Ogier.
Por su parte, Solberg es otro candidato sólido para los cuatro primeros puestos. Con su pequeña escudería familiar, el noruego probará por primera vez la C4 tras haber llevado un Xsara al podio (3º en Chipre y en Cerdeña).
“Probé el coche durante dos días y me lo pasé francamente bien”, confiesa el campeón del mundo de 2003. “Hay muchos pilotos que les gustaría sentarse en este coche pero se necesita un poco de tiempo para encontrar el buen ritmo”.
En el próximo rally de Gran Bretaña Solberg formará parte del Citroen Junior Team, con posibilidades de victoria.
El recorrido del Rally de Catluña, idéntico al del año pasado, tiene 353 kilómetros cronometrados, con seis pruebas especiales por día, la mayoría sobre asfalto.

































