En el estadio Sant’Elia, Inter visitó al Cagliari y le ganó 2 a 1 con un doblete de Diego Milito, luego de que el brasilero Jeda había puesto en ventaja a los locales con un gol de penal.
De esta manera, los nerazzurri suman 10 unidades y se treparon a la tercera posición de la tabla, mientras que Cagliari se quedó a cuota uno y comparte con Catania la antepenúltima plaza.
Inter la sacó realmente barata, anotando gracias a dos errores de la defensa local en prácticamente las únicas dos ocasiones que tuvo, mientras que Cagliari coleccionó muchísimas ocasiones de gol.
La primera etapa fue bastante aburrida, con un juego lento y pocas emociones. De todas maneras, el conjunto de Allegri logró sorprender y ponerse en ventaja ya sobre el cuarto de hora: Maicón le cometió una ingenua falta de penal a Matri y Jeda se encargó de anotar, desde los once pasos, el 1 a 0 para su equipo.
En el complemento, fue toda otra historia y en pocos minutos Cagliari tuvo dos claras chances para aumentar la diferencia, antes con un remate de Dessena que se estampó en el poste derecho y luego con un contraataque perfecto, en el que Canini la metió de cabeza apenas a lado del palo. En esa ocasión, fue evidente el error del referí que no le sacó ni una tarjeta amarilla a Cordoba, luego de que el defensor le pegó una tremenda patada en la cara a Canini en el intento de interceptar el centro.
El defensor local tuvo que salir para ser curado por parte de los médicos y, en ese momento, Inter pudo aprovechar de la superioridad numérica para empatar el resultado: Conti resbaló cerca de su área y le regaló la pelota a Milito, quien ingresó al área algo recostado por izquierda, lo encaró al arquero y definió fuerte de derecha al lado del primer poste.
Pocos minutos más tarde, la defensa de Cagliari le dejó demasiado espacio a Milito, quien recibió solo un pelotazo largo desde la defensa, controló el esférico con la zurda y con un toque fino de derecha la puso por arriba de la salida del portero.
Desde ese momento, Cagliari volvió otra vez a mostar su buen fútbol y creó por menos otras cuatro ocasiones muy claras para empatar el tablero, pero pagó a caro precio su esterilidad ofensiva y no pudo encontrar el merecido empate.
Inter sacó dos puntos importantes para seguir en la estela de Juventus, pero dio la impresión de estar atravesando un momento de enorme dificultad, para resolver el cual deberá trabajar mucho José Mourinho, quien en el ciurso del match fue expulsado por protestas.
Cagliari, por su parte, jugó un excelente partido, pero un equipo de este nivel no puede permitirse semejantes errores y, en especial, debe resolver el problema en ataque: en efecto, en cuatro partidos logró anotar apenas dos tantos, ambos de penal. La ida de Acquafresca fue mortal y Allgeri aún no encuentra el remplazante adecuado.

































